Bien pagá,
si tú eres la bien pagá
porque tus besos compré
y mi te supiste dar
por un puñao de parné,
bien pagá,
bien pagá,
bien paga fuiste mujer.
domingo, 4 de julio de 2010
miércoles, 16 de junio de 2010
En vos confío.
Hoy miércoles 16 de junio -cuando, los grupos mamones en facebook abundan, cuando los centros de estudiantes se ponen grises con su burocratismo y cagonean con su neutralidad absurda, cuando a nadie le importa que el derecho procesal es una mierda, cuando el turco vuelve a la facultad con razzia incluida pero a todos "les da lo mismo", cuando todos alaban al vendehumo de Mourinho, cuando el mundial es un bodrio porque todos juegan a colgarse del travesaño y piden la hora cuando recién van 20' de partido. Hoy, CUANDO NADIE ES VALIENTE- puedo decir orgullosamente, tranquilo y sin ninguna duda: Marcelo Bielsa, en vos confío.
viernes, 11 de junio de 2010
viernes, 28 de mayo de 2010
En estos días
Dijo muy bien Don Marcelo Bielsa:
"En las peleas callejeras hay dos tipos de golpeadores. Está el que pega, ve sangre, se asusta y recula. Y está el que pega, ve sangre y va por todo, a matar. Muy bien, muchachos: vengo de afuera y les juro que hay olor a sangre"
Pues bien, de cada rincón de Pio Nono brota la sangre a raudales. Y yo soy de los que mueren con las botas puestas.
"En las peleas callejeras hay dos tipos de golpeadores. Está el que pega, ve sangre, se asusta y recula. Y está el que pega, ve sangre y va por todo, a matar. Muy bien, muchachos: vengo de afuera y les juro que hay olor a sangre"
Pues bien, de cada rincón de Pio Nono brota la sangre a raudales. Y yo soy de los que mueren con las botas puestas.
lunes, 3 de mayo de 2010
Maga.-
¿Encontraría a la Maga?
Julio Cortázar, Rayuela
Julio Cortázar, Rayuela
Preciso confesar, para que lo que justifican estas líneas, que solo he estado enamorado una vez en mi vida y que de eso ya hay un lustro. Lo frágil de la memoria, sobre todo la fragilidad de mi propia memoria, hace que el tiempo borre las huellas más superficiales; en mi caso, me he ido olvidando de su cara y de su voz, del rubor de sus mejillas cuando le canté al oído, de cuál fue el aroma de sus labios en esa tarde de septiembre. Olvidos circunstanciales que no mellan la presencia de lo profundo, no borran el recuerdo de ese gesto de desdén, de lo mezquina que fue con su cariño o aquellas manos entrelazadas.
Un lustro, bastantes cambios. Aún así es que no puedo explicarme cómo es que el tiempo me ha privado de la sonrisa; al respecto puedo nombrar varias razones/eventos/procesos que para este caso es fútil rememorar, salvo uno: nunca más tuve noticias de ella, como realismo mágico nos tragó la tierra un día sin dejar rastro. Pero me desvío de mi camino; estas palabras no son para hablar de amor o del amor, aunque podrían serlo, y así ad infinitum. Basta.
La Maga, ¿la encontraría? Tal como Julio, yo también me hice la misma pregunta, y en el afán de buscarla y/o en el intrincado pelotero de cabecear la pregunta o analizar la problemática misma, me topé sin darme cuenta con ella -por supuesto, sin darme cuenta que ella era ni qué era la Maga. Aprendí qué es el kharma: llorando fuera de un baño, yo me hice el hueón cuando la ví, aún teniendo lo necesario para ir a preguntarle que le pasaba, un vaso de agua y pañuelos para secar sus ojos. Hue ón, cagué como un pendejo cuando la micro lo deja tirado en medio de la nada, puros flaites pasteros dando vueltas, así como recuerdos, pesadillas dando vueltas por mi cabeza -...o era al revés?-
Cresta. Mi amargura reienta mis pantalones: hasta a acá llegó la tranquilidad en mis venas. Su cámara fotográfica resalta más que un ángulo determinado o zonas de media-luz, se mete profundo en el recoveco más escondido de mis entrañas. Pero ahí está... ¿muerta? ¿señalada? Lejos, la única certeza; lo cierto que las horas de sueño acumulado tras los barrotes de las leyes sacrolegas han hecho de mi calor un calor mustío.
Aún ansí sueño que la cámara descubre un detalle al disparar la luz al probar su potencia, y de un plumazo borra las pretéritas amarguras. Hay algo dentro de mí, Maga, que no busca nada más que una excusa, aquel roce, caja de Pandora, que desate toda sed de venganza (, vení!) para saciarla entre tus puertas, la única sed verdadera porque ya la justicia se me antoja demasiado ingenua. Porque cuando me pierdo entre tus cabellos si caminas entre los otoñales plátanos del parque, cuando miro cual cara de adicto pura obscenidad recorre y la comisura de mis labios, tus labios, susurra cual Príncipe Ignoto las palabras de su triunfo: nadie dormirá, porque no sabes mi nombre. Y tú, Maga, Turandot, desesperada buscarás mi torso con tu generoso regazo, ansiosa de saciar el deseo más lascivamente ególatra que nos convoca mientras desato tus enigmas y los míos*.
* Mientras, la veo desnuda en mi cama, a contraluz, me alzo desafiante frente al frío metafísico del futuro no escrito. Así en mis tímpanos sonará la gloria:
Sulla tua bocca lo dirò!...(Mayo, 2010)
(Quando la luce splenderà!)
Quando la luce splenderà,
(No, no, Sulla tua bocca lo dirò)
Ed il mio bacio scioglierà il silenzio
Che ti fa mia!...
jueves, 29 de abril de 2010
jueves, 1 de abril de 2010
martes, 16 de marzo de 2010
domingo, 28 de febrero de 2010
lunes, 22 de febrero de 2010
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